Sacar fotos para estar detrás de la lente, y no delante. Es la razón por la cual con ocho años cogí por primera vez una cámara. La fotografía seguramente no sea lo mío, en cambio mi conexión con mis raíces sí lo es. Soy un italiano fuera del país bastante atípico.

Budapest, por el momento, es mi casa. No hay ningún deseo [Yo pondría: No tengo ningún deseo o no tengo ganas de]deseo de escaparme, en todo caso lo de viajar y contar a través de la imagen congelada todo lo que el presente nos ofrece, todo lo que hay que aprender del pasado y descubrir sobre el futuro.

Un blog que cuenta mis viajes a través de la fotografía tenía absolutamente [yo pondría definitivamente] que llamarse “Viaje por el mundo” [esto tiene que ponerlo en cursiva], porque es lo que hago. Un mundo que es real pero también metafórico, hecho de pasión, amor y vida.